
Su hija regresa del entrenamiento de fútbol con los ojos rojos, se talla la nariz hacia arriba con la palma de la mano y, ya acostada, empieza una tos seca que no la deja dormir. No tiene calentura y en la mañana amanece casi bien. Si esto se repite noche tras noche desde finales de septiembre, es muy posible que no sea un resfriado que no se quita, sino una alergia de temporada. El equipo médico de la clínica preparó esta guía para que usted sepa reconocerla, qué hacer en casa y cuándo vale la pena traer al niño a revisión.
Por qué el otoño en Houston no da tregua
En muchos lugares el frío apaga las alergias. Aquí no. En el área de Houston el otoño trae tres desencadenantes que se suman:
- Ambrosía (ragweed). Es una hierba que crece en lotes baldíos, orillas de canales y terrenos sin podar. Su polen es muy fino, viaja con el viento por kilómetros y suele estar en el aire desde finales de agosto hasta que llega la primera helada, que en esta zona a veces tarda hasta diciembre.
- Moho. Después de cada lluvia, las hojas caídas, el pasto mojado y la humedad del aire hacen que las esporas de moho se multipliquen afuera y también dentro de la casa, sobre todo en baños y debajo de los fregaderos.
- Ácaros del polvo. Cuando refresca, las familias cierran ventanas, sacan cobijas guardadas y prenden la calefacción por primera vez. Ese polvo acumulado en ductos y ropa de cama es comida para los ácaros.
El Departamento de Salud de Houston publica a diario los niveles de polen y moho; conviene revisarlos en la mañana.
¿Alergia o catarro? Cómo distinguirlos
Esta tabla resume las diferencias más útiles:
| Lo que usted nota | Más típico de alergia | Más típico de catarro |
|---|---|---|
| Fiebre | Nunca | A veces, sobre todo al inicio |
| Comezón en ojos, nariz o garganta | Muy frecuente | Poco frecuente |
| Mocos | Claros y aguados, como agua | Empiezan claros y se ponen espesos |
| Estornudos | En rachas de cinco o seis seguidos | Sueltos |
| Duración | Semanas, mientras dure la exposición | Mejora en siete a diez días |
| Cuándo empeora | Al salir, en el parque o al despertar | Igual todo el día |
| Otros en casa | Nadie se contagia | Hermanos y padres caen después |
| Dolor de cuerpo y cansancio fuerte | Raro | Común |
Hay señales que los padres reconocen cuando ya saben buscarlas: ojeras oscuras aunque el niño haya dormido, una rayita horizontal en la nariz de tanto tallársela hacia arriba, respirar por la boca y roncar de noche. Si su hijo tiene fiebre, dolor de cuerpo y tos, lo más probable es una infección; para decidir si va a clases o se queda en casa, consulte nuestra guía sobre fiebre y tos en la escuela.
La tos de noche: qué la provoca
La tos nocturna es la queja que más despierta a las familias. En un niño con alergia suele tener dos explicaciones:
- Goteo posnasal. Acostado, el moco que produce la nariz irritada escurre por detrás de la garganta y provoca una tos seca, con carraspeo, que empeora al acostarse y al levantarse.
- Vías respiratorias sensibles. En algunos niños la alergia no se queda en la nariz y baja a los bronquios. Una tos que aparece cada noche, que regresa al correr o al reírse, o que viene con un silbido en el pecho puede ser una señal de asma y merece revisión.
Un detalle que ayuda mucho en la consulta es anotar durante una semana a qué hora tose, si fue al parque o jugó en el pasto ese día, y si había llovido. Ese pequeño diario dice más que cualquier descripción de memoria.
Qué puede hacer en casa esta misma semana
Las medidas en casa reducen la cantidad de alérgeno que llega a la nariz del niño y, con eso, los síntomas:
- Baño al regresar de afuera. Después del recreo largo, del entrenamiento o de una tarde en el parque, una ducha rápida y ropa limpia quitan el polen del pelo y la piel antes de que lo lleve a la almohada.
- Ventanas cerradas en días de polen alto, sobre todo en las mañanas con viento. Use el aire acondicionado con un filtro limpio y cámbielo antes de prender la calefacción por primera vez.
- Ropa de cama lavada cada semana con agua caliente. Los peluches que duermen con el niño también entran a la lavadora o pasan un rato en el congelador.
- Humedad bajo control. Ventile el baño después de cada ducha, revise fugas debajo del lavabo y no deje ropa mojada en la secadora toda la noche.
- Nada de brincar en los montones de hojas: ahí se concentra el moho.
- Mascotas fuera de la recámara.
Sobre los medicamentos: existen antihistamínicos para niños que no dan sueño, aerosoles nasales y gotas para los ojos, pero el tipo y la cantidad dependen de la edad, el peso y los síntomas. No le dé al niño medicinas para adultos partidas a la mitad ni lo que le sobró a un hermano, y evite los jarabes para la tos combinados en los más pequeños. Pregunte antes.
Cuándo traerlo a revisión
Vale la pena una consulta de alergias si su hijo:
- Lleva más de dos semanas con estornudos, mocos claros u ojos llorosos.
- Tose de noche varias veces por semana o la tos lo despierta.
- Tiene silbido en el pecho, se cansa más rápido que sus compañeros en educación física o ya tiene diagnóstico de asma y lo nota peor.
- Ronca, respira siempre por la boca o llega cansado a la escuela.
- Tiene ronchas o ronchitas con comezón que van y vienen.
- Tomó algún remedio y no notó mejoría.
Si además hay fiebre, dolor de garganta fuerte o dolor de oído, lo indicado es la consulta de gripe, tos y enfermedades respiratorias. Cuando el dolor de garganta viene con fiebre y sin tos, la prueba de estreptococo ayuda a descartar una infección bacteriana, con resultado en unos minutos.
Cuándo llamar al 911
No espere a la clínica ante cualquiera de estas señales:
- El niño respira muy rápido, se le hunden las costillas o el cuello al respirar, o no puede decir una frase completa.
- Labios o uñas de color azulado o grisáceo.
- Hinchazón de labios, lengua o cara, o ronchas que se extienden rápido después de comer algo, tomar un medicamento o recibir una picadura.
- Mareo, desmayo o un niño muy somnoliento que no responde como siempre.
Si su hijo tiene un autoinyector de epinefrina indicado, úselo y llame al 911.
Qué pasa en la consulta
En la clínica el equipo médico pregunta cuándo empezaron los síntomas, en qué momentos empeoran y qué hay en casa y en la escuela que pueda provocarlos. Luego revisa nariz, garganta, oídos, pulmones y piel, y valora si la tos tiene que ver con asma. Con eso se arma un plan que mezcla cambios en casa con el tratamiento adecuado a su edad, y si el niño necesita aerosol, gotas o antihistamínico, esa indicación viaja como receta electrónica a la farmacia que usted elija, quizá la de la esquina por donde pasa cada tarde al salir de la escuela. Si hace falta ajustar algo, se acuerda un control en dos a cuatro semanas.
Traiga el diario de tos y, si tiene, fotos de las ronchas o del ojo hinchado: muchas veces el síntoma desaparece justo al llegar.
Cerca de casa, en el 77502
Clínica Hispana Corazón y Vida está en Pasadena, en el ZIP 77502, a pocos minutos de South Houston, Deer Park y Red Bluff. Puede llegar sin cita cuando la tos de anoche le dejó claro que algo no anda bien, o llamar para agendar un horario después de clases. La consulta inicial es gratis; si su familia no tiene seguro, el resto se paga directo y le decimos el costo antes de cualquier prueba o tratamiento. Que su hijo duerma toda la noche también es parte de que le vaya bien en la escuela.
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